¿Quieres hábitos de acero?

¿Quieres hábitos de acero?


Para que ocurra un cambio en tu vida que sea sostenible y definitivo, es importante que sea gradual, poco a poco. Ir sumando día a día acciones concretas que te lleven a lograrlo, y el secreto está en que sientas que no está siendo un esfuerzo gigante, esta es la razón por la que debe ser pequeño, ya que el cerebro por evolución y naturaleza no le gustan los cambios, le gusta lo que conoce, incluso por eso a veces sostenemos comportamientos que nos hacen daño, y es porque aunque son negativos, es lo que nuestro cerebro conoce y le es familiar, el cerebro es  ahorrativo, no le gusta gastar energía, por eso cualquier cambio nos cuesta tanto, porque implica reaprender y eso demanda esfuerzo y energía.  

La gradualidad del cambio funciona, porque es como si tuvieras una línea vertical y después haces justo al lado una línea paralela pero desviada un grado, al inicio el cambio parece muy pequeño, e imperceptible pero conforme las líneas crecen el cambio se va haciendo más grande y evidente, entonces concluimos que es la perseverancia y no la fuerza de voluntad lo que va a hacer que cambiemos, porque la fuerza de voluntad se puede agotar en cualquier momento. La perseverancia es la persistencia en un objetivo que queremos, sabiendo que hay avances y retrocesos en todo proceso. 

Esto llevado a la práctica es que, si por ejemplo quieres empezar a hacer ejercicio, no te propongas hacerlo por una hora, empieza haciendo solo 15-20 minutos, cuando lo logres puedes ir aumentando a 30 minutos y así progresivamente, hasta que llegues al tiempo meta para ti. El error muchas veces está en que las personas se plantean, desde el primer día una hora de ejercicio, que es mucho sobre todo cuando llevas mucho tiempo sin hacer o cuando nunca has hecho, se lesionan, sienten dolor  al otro día y con dolor ¿quién puede pensar en hacer ejercicio después? La motivación baja a cero. 

La otra clave para instalar un nuevo hábito es hacerlo todas las semanas durante 30 días, si fallas un día de la semana, te haces una primera falta, pero si ya fallas dos días deberás volver a empezar a contar de nuevo 30 días. Una vez logras los 30 días tu hábito pasará de la fase de construcción a la de mantenimiento, y si logras llegar ahí ya ese hábito irá como en piloto automático, es cuando notarás que no te cuesta trabajo cumplirlo.  https://mcpsicologia.com/4-pasos-para-ser-exitoso/

Mientras estés en la fase de construcción del hábito que es la de los 30 días, adelántate a ti mismo, ya que en todo proceso de cambio personal el principal obstáculo eres tú mismo, para explicar esto, retomando el ejemplo de querer empezar a hacer ejercicio, suena el despertador y empiezas a pensar: “uy qué pereza… más bien empiezo mañana” “es que está lloviendo” “es que hoy tengo que llegar más temprano a la oficina” y así una y mil excusas, que te alejan del objetivo.  

Para contrarestar esto, recuerda que el cerebro se demora más o menos 30 segundos en tomar una decisión, así que si tú en esos 30 segundos empiezas a excusarte, será muy probable que sigas durmiendo y no te cumplas, en cambio, si cuando empieza el tren de excusas , te paras de inmediato sin pensar mucho, notarás que la voluntad emerge como por arte de magia, y si aparte de eso ya habías dejado lista la ropa y los zapatos para hacer ejercicio desde el día anterior, menos obstáculos tendrás, porque ya será  una tarea menos para tú cerebro: elegir qué ponerte. Dicen que el expresidente Obama siempre tenía en su ropero ropa de color negro, justo para esto, para no desperdiciar unidades de atención en cosas triviales cómo qué ponerse diariamente. https://mcpsicologia.com/como-conseguir-lo-que-quiero-en-la-vida/

Otra clave es proponerte un nuevo hábito al mes, porque el error en que caen muchas personas está en que se plantean cuatro o cinco nuevos hábitos al mes y ya sabemos que el cerebro es resistente al cambio, no le gusta gastar mucha energía, así que pronto veremos que es demasiado para cumplir y nos desmotivaremos al percibir la incapacidad de lograrlo.  En cambio, si te planteas un nuevo hábito al mes, al final del año tendrás doce hábitos nuevos en un año, y… ¿no crees que la vida nos cambia bastante con doce hábitos nuevos? 

Y finalmente recuerda que cualquier hábito u objetivo que tengas debe ser enunciado en positivo es decir cambiar el “no quiero estar gorda” por “quiero estar en mi peso”, debe ser medible y específico, es decir en lugar de decir “quiero empezar a comer más fruta” reemplaza por “quiero comer 2 piezas de fruta al día”, debe ser realista y alcanzable en lugar de decir “voy a bajar 10 kilos en un mes”, cambiar por “voy a bajar 3 kilos mensuales”, y hacerlo personal, en lugar de decir “quiero que mi hijo coma bien” cambiar por “quiero hacer todo lo posible para que mi hijo coma bien” 

Los hábitos son muy importantes en la vida, porque primero nosotros los creamos y luego ellos nos crean a nosotros.